ContraPunto | Agencias
04 de julio de 2020, EU. – El feminicidio de la soldado Vanessa Guillén ha causado conmoción alrededor del mundo, pues, de acuerdo con las primeras versiones, la militar fue asesinada a golpes con un martillo, dentro de la sala de armas donde trabajaba y, además, su cuerpo fue descuartizado.
El pasado 22 de abril la joven militar de origen hispano desapareció dentro de la base de Fort Hood, Texas, a la que pertenecía, días después se haber presentado una queja por acoso sexual que sufría por parte un superior.
Según reportó Univisión, a principios de este mes la familia de la soldado de 21 años solicitó una investigación en el Congreso por la desaparición y por el acoso sexual antes denunciado.
A más de dos meses de su desaparición, su cuerpo fue localizado cerca de la base en las peores condiciones.
Natalie Khawam, la abogada de la familia de la víctima informó que la muerte de la joven militar fue despiadada, aunque las investigaciones sobre el caso continúan abiertas.
De acuerdo con la litigante, Vanessa Guillén fue asesinada dentro de un salón de armas, en el cual la soldado trabajaba, y al parecer fue golpeada con un martillo hasta que murió.
Posteriormente, su cuerpo fue descuartizado con un machete, y los feminicidas intentaron quemar el cadáver. Señaló que los asesinos tenían la intención de tirar los restos al río.
La familia de la soldado denunció que ella sufría de acoso por parte de su superior, el oficial Aaron Robbinson, quien fue señalado por la abogada como el principal sospechoso del asesinato.

Khawam reveló que también en el asesinato pudiera estar involucrada la novia de Aaron, quien supuestamente lo ayudó a cometer el crimen, pues los investigadores le informaron a la familia de la víctima que el oficial llamó a una mujer, al parecer para que le ayudara a deshacerse del cuerpo de Vanessa.
“Supuestamente intentaron quemar su cuerpo y luego sacaron un machete, y comenzaron a desmembrar todo su cuerpo”, dijo la abogada.
Declaró además que, según las investigaciones, Robbinson se quitó la vida horas antes de que fuera interrogado por la Policía para saber si tuvo que ver en el feminicidio.
Según las autoridades locales, el caso aún sigue abierto y descartaron, pero el general Scott Efflandt, comandante de Fort Hood, enfatizó que las denuncias de acoso sexual hechas por Guillén a su familia, no han logrado ser confirmadas y que no existe todavía conexión entre esas afirmaciones y la investigación en curso.
