Agencias
03 de octubre de 2020, EE.UU. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha tenido problemas para respirar y se encuentra de buen ánimo, según informaron los médicos del centro Walter Reed, donde el mandatario fue ingresado luego de que diera positivo a la prueba de covid-19.
Sean Conley, doctor que lleva el caso de Trump, informó desde Bethesda, Maryland, que durante las últimas 72 horas el presidente ha presentado un gran avance en su estado de salud.
“En este momento, nuestro equipo y yo estamos extremadamente felices del progreso que ha tenido el presidente. El jueves tenía un poco de tos, junto con congestión nasal y fatiga, lo que está resolviendo y mejorando”, dijo Conley.
Ayer, se le administró la primera dosis de remdesivir, un tratamiento experimental contra el coronavirus; el cual, se le continuará proporcionando por un periodo de cinco días.
El mandatario está recibiendo un cuidado excepcional y multidisciplinario, por lo que es monitoreado sus funciones cardiacas y hepáticas, para evitar complicaciones del coronavirus, o de las terapias que se le han prescrito.
Asimismo, los especialistas anunciaron que la oxigenación en la sangre de Trump es de un 96 por ciento, por lo que no requiere el uso de oxígeno extra en sus tratamientos, sin embargo, se negaron a responder si lo había utilizado con anterioridad.
La salud del presidente ha mejorado al punto en que él mismo siente que “podría salir hoy mismo”, sin embargo los médicos esperarán a ver su desempeño antes de darlo de alta y, aunque Trump saliera de Walter Reed por la tarde, se enfrentaría a tratamiento por los siguientes 7 a 10 días.
Conley afirmó que los médicos realizan análisis de laboratorio diariamente, recibiendo tratamientos estándares “y más allá de estos”. Ante esto, anunciaron que Trump sufrió de fiebre el jueves y el viernes, pero afortunadamente su temperatura se ha regularizado y su presión arterial se mantiene en 70.
