Agencias
27 de octubre de 2019, Estados Unidos.- “Era él”. El presidente estadounidense, Donald Trump, acaba de confirmar que la persona que se suicidó ayer haciendo estallar su chaleco de explosivos durante una operación de las fuerzas especiales de Estados Unidos al noroeste de Siria era el líder del grupo terrorista Estado Islámico.
“Abu Bakr al Baghdadi ha muerto”, ha anunciado el presidente estadounidense en una declaración especial a la prensa a las nueve de la mañana (hora local de Washington). La operación se saldó sin ninguna baja por parte estadounidense. “Murió como un perro, como un cobarde” y sus seguidores en todo el mundo “deberían saberlo”, ha asegurado Trump.
Desde hace dos semanas, los servicios de inteligencia estadounidenses tenían localizado a Al Baghdadi pero tuvieron que cancelar “dos o tres” operaciones en el último minuto porque el hombre había cambiado de rumbo. Ayer estaban seguros de su localización y fueron a por él. Las fuerzas especiales estadounidenses fueron recibidas con fuego cuando entraron a la casa donde se encontraba.
“Murió como un perro, como un cobarde. El mundo es ahora un mundo más seguro”, señaló.
“Los pillaron por sorpresa” y Al Baghdadi y otras personas intentaron esconderse. “Murió después de meterse en un túnel sin salida, sollozando, lloriqueando y gritando hasta el final”. Acorralado, Al Baghdadi hizo estallar el chaleco de explosivos que portaba, causando su propia muerte y la de “tres de sus hijos”, según el presidente. “El matón que tanto hizo por intimidar a otros pasó sus últimos momentos sumido en el miedo, en pánico total, aterrorizado por las fuerzas estadounidenses que lo atacaban”, ha recalcado Trump.
El presidente estadounidense siguió toda la operación desde la sala de crisis de la Casa Blanca, el mismo lugar desde donde Barack Obama supervisó la operación contra Osama Bin Laden, que ha sugerido que tenía menos relevancia que la realizada ayer bajo su mandato. “No había nadie mayor que él. Era el peor. Osama Bin Laden era grande, sí, pero se hizo grande con el [atentado contra el ] World Trade Center. Este hombre construyó un país entero, como a él le gustaba llamarlo”, ha subrayado Trump. Desde que llegó a la Casa Blanca, asegura, cada día preguntaba a sus servicios de inteligencia “dónde está al Baghdadi”. Ayer pudo seguirlo en directo. “Fue como ver una película”, ha comentado el presidente, destacando tanto la tecnología con que las fuerzas especiales van equipadas como su profesionalidad. Los rusos y los turcos sabían de la operación. “Tuvimos muy buena cooperación” aunque “no necesitamos mucha ayuda, teníamos nuestra propia información”, ha dicho Trump sin entrar en detalles.
