ContraPunto | Eduardo Santos
29 de enero de 2021.- Hilario González se convirtió en el nuevo Obispo de Saltillo, en medio de una ceremonia religiosa enmarcada por simbolismos y palabras de aliento.
El jerarca católico inició su presencia en la Diócesis visitando la iglesia de San Isidro Labrador, en Arteaga.
Custodiado por elementos de la Policía Civil de Coahuila y la Policía Municipal de Saltillo, llegó a la Catedral de Santiago donde se realizaría una celebración especial.
El Monseñor Hilario se encomendó al Santo Cristo de la Capilla.
Franco Coppola, nuncio apostólico en México, en representación del Papa Francisco, le entregó el báculo y la Mitra, objetos que lo acreditaron como obispo de la Diócesis.
El obispo emérito Raúl Vera López instó a su sucesor a trabajar en favor de los más desprotegidos.
El también obispo emérito, Francisco Villalobos Padilla también estuvo presente y manifestó su alegría al ser partícipe de dicha ceremonia.
El Gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís y el alcalde Manolo Jiménez Salinas estuvieron entre los 90 invitados a la ceremonia.
“De mi parte, darle la bienvenida, decirle que llega a un estado seguro donde libremente la gente hace y practica, además de otras cosas, su religión. Aquí estaremos también para garantizar los derechos de la población”, declaró Riquelme Solís.
Destacó que el trabajo que realiza la iglesia también representa gobernabilidad para Coahuila, por lo que se mantendrá un trato institucional y de buenas relaciones, al igual que con las otras instituciones religiosas.
