ContraPunto | Eduardo Santos
12 de julio de 2019.– Luego del presunto hostigamiento por parte de militares que sufrió el Obispo Raúl Vera López fue él mismo quien a través de un comunicado precisó los hechos.
Fue el pasado 11 de julio a las 13:30 horas, en la Terminal 2 del Aeropuerto de Monterrey cuando dos militares se acercaron a Monseñor Fray José Raúl Vera López cuando éste, después de aterrizar de un vuelo de la Ciudad de México, caminaba al estacionamiento con su maleta, acompañado de un chofer.
Lo primero que el Obispo de la Diócesis de Saltillo notó es que se dirigían hacia él, que traían cascos, uniforme militar y arma larga, que portaban al frente.
“¿Es usted el padre o… algo más que un sacerdote?”. Monseñor Vera dijo: “Soy Obispo”. El segundo militar leyó de una libretita el nombre: “Raúl Vera López” y confirmó si era él. El Obispo siguió respondiendo. Preguntaron a dónde se dirigía y el jerarca dijo que iba a Saltillo.
Monseñor Vera entonces preguntó a qué se debían todas esas interrogantes.
Los militares respondieron que se trataba “sólo por su seguridad”. El Obispo de Saltillo salió del estacionamiento.
Con temor y extrañeza, siguió su ruta en carretera hacia su domicilio.
El Secretario Alfonso Durazo pidió disculpas a Monseñor Vera por lo que llamó un “error” y le dijo que no debía preocuparse. Le escribió: “Fue un lamentable error de nuestra gente. No están ahí para eso. Su función es custodiar instalaciones para garantizar su seguridad”.
El General Jens Pedro Lohmann, Comandante de la Cuarta Región Militar con sede en Nuevo León expresó a Monseñor Vera que “se excedieron en sus funciones”.
“El inicidente nos hace reconocer el estado de represión inminente que la población en general está viviendo en este país por parte de los elementos de las distintas corporaciones de seguridad”, se expresó en el comunicado.
Sobre la acción de los integrantes del Ejército se dijo que se aproximan a la población para intimidar y amedrantar y esa no es la manera en la que se va a sacar adelante a México.
