ContraPunto
18 de febrero de 2019, Siberia.- En pleno invierno, cuando la luz del sol debería irradiar sobre la blancura de la nieve, en la región de Kuznetsk, en Siberia, sucede todo lo contrario pues reina la desolación en las calles, ya que nadie se quiere ensuciar los zapatos con la nieve negra que ha caído en la zona.
El polvo negro llega a los ríos, lo cual es altamente peligroso ya que contiene metales pesados como arsénico o mercurio.
Las fotografías y videos del fenómeno, derivado de los altos índices de contaminación, han asombrado al mundo. La ciudad luce teñida de nieve negra, producto, dicen las agencias locales, de las minas de carbón a cielo abierto que existen en la región.
Entrevistado por el diario The Guardian, Vladimir Slivyak, de la organización ambientalista Ecodefense, aseguró que en el aire de Kuznetsk flota polvo de carbón durante todo el año. El mismo se hace visible en invierno, “pero siempre está ahí”.
El ecologista advirtió que lo anterior ha mermado la salud de los habitantes, los cuales tienen un promedio de vida menor al promedio en Rusia.
Refirió que el polvo negro llega a los ríos, lo cual es altamente peligroso ya que contiene metales pesados como arsénico o mercurio.
En la región de Kuzbass, en plena Siberia y a más de 3.000 kilómetros de Moscú, viven más de dos millones y medio de personas. Se trata de una de las zonas del mundo en las que la industria del carbón es más importante con decenas de fábricas y muchos pozos abiertos al aire libre sin ningún tipo de mantenimiento. Y eso está provocando un problema de salud de primera magnitud.
Según publica The Guardian, la nieve negra que ha caído sobre la zona en los últimos días es tóxica ya que está contaminada con polvo de carbón procedente de esos pozos abiertos y de las fábricas. Un trabajador habría confirmado que el escudo destinado a evitar que el polvo de carbón escapara de una fábrica había funcionado mal y sería el origen de la nieve negra, aunque algunas fuentes apuntan a que se trata de un fenómeno habitual en la zona.
Según Vladimir Slivyak, miembro de la ONG medioambiental Ecodefense, “es más difícil encontrar nieve blanca que nieve negra durante el invierno. Hay mucho polvo de carbón en el aire y, cuando cae la nieve, simplemente se hace visible. No puedes verlo el resto del año, pero sigue ahí”.
Una zona peligrosa
Los habitantes de la región de Kuzbass están acostumbrados a lidiar con este fenómeno. Tienen una media de edad 4 años inferiores al resto de Rusia y el doble de posibilidades de contraer tuberculosis, entre otras enfermedades. Y las autoridades locales no se preocupan de mejorar las cosas, sino que según el Moscow Times, habrían intentado ocultar los hechos.
Mineros sin alternativas ante el fin del carbón
Cuando el pasado julio un túnel de una mina de carbón se vino abajo en la ciudad de Tkibuli, en Georgia, la pequeña población se vio
Varios grupos británicos han intentado boicotear el carbón procedente de esta región siberiana hasta que las autoridades de Kuzbass adopten medidas de protección ambiental, pero sin éxito. La nieve negra es una causa más de contaminación que puede acelerar el cambio climático como lo es el dióxido de carbono que liberan las minas de carbón.
