ContraPunto| Agencias.
2 de mayo de 2019, Nuevo León.- En Clásico Regio, Monterrey empato 1-1 con los Tigres UANL dejando un global de 2-1, en el partido de vuelta de la final de la Liga de Campeones de la Concacaf en la que se levantó el título, donde se celebró en el Estadio BBVA Bancomer.
Rayados puso pronto el 1-0, como en el Volcán, cortos marcadores que, en el pasado más reciente, hubieran sido de sentencia, pero en esta oportunidad las líneas funcionaron como máquina; atrás un muro, en medio un engranaje bien aceitado y en delantera, un hombre de defensa que salió con el puño en alto.
André Pierre, dejó una pintura épica bajo los tres palos. Manotazo, abajo, de zurda, pero dejando su meta en cero, pero un gol invensible pero tangible, porque valió la corona y apago el ímpetu Tigre.
Fin del tiempo, fin de una maldición de coronas para el equipo de Rayados, la Liga de Campeones Concacaf se quedó en el Gigante de Acero, con un marcador de 1-1 (2-1 Global)
