Agencias
8 de septiembre de 2017, Massachusetts.- No pudo comenzar peor la nueva temporada de fútbol americano (NFL) para los vigentes campeones de la Super Bowl, los New England Patriots, que fueron humillados en casa por los Kansas City Chiefs por 42-27 en la primera jornada de competición.
La paliza se dio ante sus propios seguidores, que llenaron el Gillette Stadium, para abuchear al comisionado de la NFL, Roger Goodell, que hizo acto de presencia después de todo lo sucedido con el escándalo de los balones desinflados y que le costó cuatro partidos de suspensión al mejor quarterback de la liga, Tom Brady.
Luego hubo otros protagonistas en el campo como fueron el quarterback de los Chiefs Alex Smith, que le ganó el duelo individual a Brady, y al running back novato Kareem Hunt. Smith completó 28 de 35 pases para 368 yardas de avance y cuatro pases que fueron de anotación, mientras que Hunt anotó tres touchdowns y fue una auténtica pesadilla durante toda la noche para la defensa de los Patriots que nunca pudo frenar su poder y eficacia.
Brady terminó el partido completando apenas 16 pases en 36 intentos para 267 yardas sin touchdowns, lo que hizo que no pudiese ser factor ganador para su equipo. “La verdad es que no hemos jugado con el espíritu de urgencia que se necesitaba para superar a un rival que si lo hizo”, declaró Brady al concluir el partido. “Debemos aprender la lección y comenzar a rectificar cosas de inmediato”.
Los actuales campeones de la NFL se presentaron al partido con unos uniformes en los que un parche colocado en el costado izquierdo de la camiseta fue puesto al lado del emblema de la Super Bowl LI con la palabra “Champions (Campeones)” debajo y cinco estrellas representando los cinco títulos de Super Bowl que ya están las vitrinas del equipo de Nueva Inglaterra.
