ContraPunto | Agencias
29 de agosto de 2020, EU. – Las autoridades locales en Kenosha, Wisconsin, Estados Unidos, dejaron en libertad a Jacob Blake, quien estaba esposado a la cama del hospital tras recibir, el domingo pasado, siete disparos por la espalda, según confirmó su abogado.
La noticia de que estaba esposado, difundida el jueves por sus familiares, provocó una gran indignación en el país, donde nuevas protestas estallaron tras el tiroteo de Blake.
El propio gobernador de Wisconsin, el demócrata Tony Evers, dijo no entender “la necesidad” de tenerlo esposado.
La Policía de Kenosha aclaró que Blake tenía una orden de detención por agresión sexual, ingreso ilegal a una propiedad y comportamiento violento, supuestos motivos por los cuales que estaba esposado a la cama del hospital.
Este mismo viernes, el afroamericano fue dejado en libertad, por lo que autoridades locales le retiraron las esposas y ya no está bajo la custodia de la Policía.
A pesar de que Jacob Blake se recupera en un hospital de las heridas de bala, probablemente no le permitirán volver a caminar, informó su abogado.
El domingo cuando las autoridades despacharon agentes ante una trifulca familiar, uno de los agente trató de detener a Blake, quien supuestamente ignoró las órdenes e intentó ingresar a su vehículo, momento en el que el policía le disparó por la espalda siete veces.
El suceso, grabado en video y difundido rápidamente por las redes, desató de nuevo la ira del movimiento “Black Live Matters” (las vidas negras importan), muy activo desde el asesinato en mayo pasado de George Floyd.
