ContraPunto | Eduardo Santos
17 de marzo de 2021.- Bajo la premisa de que “la iglesia es la casa de todos”, un sacerdote convirtió el templo principal de Los Lirios en un centro de acopio y un albergue temporal para apoyar a los damnificados del incendio registrado en la sierra de Arteaga.
Felipe Martínez Flores, sacerdote servidor en la sierra de Arteaga, destacó que nadie estaba preparado para esta situación, pero al ver la situación tan difícil de los arteaguenses, tuvo la idea de hacerlo.
“Ya no lograron sacar sus animales, ni sus cosas, el fuego solo les dio tiempo de salir, se quedaron sin su hogar y con la incertidumbre, porque muchos se quedaron en Nuevo León y otros de este lado”.
Explicó que hay muchos trabajadores que trabajan en jardinería, albañilería o en las cabañas, por lo que se quedaron sin lugar donde pernoctar.
“La iglesia es eso, la casa de todos, por lo que este salón a un lado de la iglesia lo adaptamos como albergue, con colchonetas, para que puedan descansar, anoche durmieron aquí alrededor de 35 personas, cenando y almorzando”.
Para la comida hay tres mujeres que le ayudan a hacer tortillas de harina y a preparar exquisitos platillos para los damnificados del incendio y para que él vaya a repartir con los brigadistas.
El sacerdote agradeció la generosidad de las personas pues han ido apoyando con la obra llevando víveres a la iglesia que se encuentra frente a la plaza principal de Los Lirios.
