ContraPunto
17 de agosto de 2019, El Salvador .- Las leyes de El Salvador respecto al aborto son sumamente severas, al grado que las mujeres pudieran acabar en prisión en caso que perdieran a sus hijos, esto aun si se da por abortos involuntarios o por complicaciones en el embarazo.
Uno de los casos que más ha llamado la atención, no solo de El Salvador sino, de todo el mundo es el de Evelyn Hernández quien quedó embarazada de su violador, al cual no denunció por miedo a las amenazas que este le hacía.
Cabe mencionar que Hernández había estado bajo juicio anteriormente, de hecho, fue condenada en 2017 a 30 años de prisión, pero la Corte Suprema del país centroamericano anuló la sentencia el año pasado y ordenó que se realizara un nuevo juicio.
Los hechos por los que se le acusa de homicidio agravado sucedieron el 6 de abril de 2016 en una comunidad rural de la provincia central de Cuscatlán, cuando Hernández comenzó a sentir dolores abdominales y fue a la letrina de su casa, donde sufrió un fuerte sangrado y perdió el conocimiento.
La madre al verla desmayada la trasladó a un hospital local y los médicos determinaron que había sufrido un aborto, pero por las estrictas leyes avisaron a las autoridades los cuales más tarde al trasladarse al lugar de los hechos el cuerpo del bebé de 32 semanas de gestación.
En aquel momento Evelyn tenía 18 años y había sido víctima de sucesivas violaciones que se habían dado por meses, sin embargo, ella jamás sospechó que estaba embarazada.
De este caso se sabe que la joven presentó un embarazo asintomático y la autopsia estableció que falleció a causa de una “neumonía aspirativa”, aunque los abogados de Hernández alegaron que nació muerto.
Este caso se ha convertido en el símbolo de la lucha de organizaciones de mujeres que buscan suavizar las severas leyes que castigan hasta con 40 años de cárcel a las salvadoreñas que abortan.
En cuanto al juicio, se pidió que sea reanudado el pasado 15 de julio, pero como en ese momento no se encontraba una perita que sería testigo sobre la valoración al cadáver se pospuso.
Aunque Hernández enfrenta por ahora el proceso en libertad, estuvo presa 33 meses aun cuando se la había anulado en 2018 la sentencia en su contra.
Y fue hasta en febrero que un tribunal local decretó su salida del penal de la capital, San Salvador, en el que se encontraba. En este nuevo juicio se espera que el juez establezca en esta ocasión su libertad definitiva ya que como señala la defensa “las pruebas no tienen ningún elemento directo para establecer el dolo con el ánimo de matar”.
