ContraPunto | Agencias
21 de marzo de 2020, E.U. – Dos hermanos de Tennessee, Estados Unidos, compraron más de 17 mil botellas de gel antibacterial, todo con el fin de venderlas 70 veces más caras durante la crisis que ha causado el brote del Covid-19.
Matt y Noah Colvin intentaron aprovecharse del pánico de las personas al comprar 17 mil 700 botellas de gel antibacterial a un dólar la pieza y, también, productos de Lysol, para venderlos en línea a $70 dólares. Gastaron entre $10 mil y $15 mil dólares con la intención de multiplicar sus ganancias.
Ya habían vendido parte del arsenal sanitario en plataformas como Amazon y Ebay, consiguiendo una cuantiosa ganancia, hasta que Amazon suspendió su cuenta advirtiendo que se trataba de algo ilegal.
Miles de personas atestaban los supermercados y farmacias haciendo compras de pánico en diversas ciudades estadounidenses, y algunos de los productos más demandados fueron precisamente gel antibacterial y otros desinfectantes, como Lysol.
Sin embargo, Matt y Noah no contaban con que su plan sería exhibido en The New York Times y provocaría tal nivel de indignación hasta llegar a oídos del Fiscal General de Tennessee, que ahora los investiga y podría llevarlos tras las rejas.
“Nunca fue mi intención mantener suministros médicos esenciales fuera del alcance de las personas que los necesitaban”, aseguró Matt Colvin al diario neoyorquino, y añadió que ha recibido numerosas amenazas de muerte debido a sus acciones.
Ante las posibles consecuencias legales, decidieron donar dos tercios de su mercancía para que fuera distribuida de manera gratuita en Tennessee, algo no garantiza sean eximidos de las repercusiones, aseguró Samantha Fisher, de la oficina del Fiscal General.
“Si la evidencia establece que se involucraron en el aumento de precios, buscaremos las sanciones apropiadas”, puntualizó.
Incluso ha surgido en la plataforma de Change.org una iniciativa para para que Matt Colvin sea procesado legalmente por sus acciones
Al igual que otros estados de Estados Unidos, Tenesse también se declaró en estado de emergencia, por lo que queda prohibida en la región la venta a precios excesivos de productos de primera necesidad como equipos médicos, alimentos o gasolina.
