Contra Punto
2 de octubre de 2021, Nuevo Laredo.- Luego de que el pasado miércoles 27 de septiembre comenzara el procesamiento del terreno donde fueron localizados restos humanos calcinados cerca del kilómetro 26 de la carretera federal Monterrey-Nuevo Laredo, colectivos de familiares desaparecidos y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) se confrontaron tras revelar el hallazgo del sitio de exterminio.
“Es una zona de exterminio donde encontramos y confirmamos la presencia de un crematorio clandestino de importantes dimensiones donde hay diferentes indicios de restos óseos calcinados”, expresó Karla Quintana Osuna, titular de la comisión.
Ante el hallazgo, comitivas conformadas por familiares de personas desaparecidas que ya tenían conocimiento del sitio, expresaron el desacuerdo de hacer de conocimiento público la fosa, debido a temas de seguridad e investigación.
Juany Prado Vega, integrante del colectivo “Todos somos uno buscando a desaparecidos en Nuevo Laredo”, quien busca a su esposo desaparecido el pasado 23 de abril, externó su descontento con Quintana al revelar la existencia del campo de exterminio.
“No se había dado a conocer por seguridad, porque desconocemos el proceso de investigación y el tiempo que se llevaría. Todas las familias de diversos colectivos estábamos enteradas, pero no era algo del conocimiento público”, manifestó Prado.
Pese a la inconformidad, la CNB solicitó a la FGE de Tamaulipas y Nuevo León vincular las carpetas de investigación con la finalidad de realizar el proceso correspondiente.
Asimismo, consideró de suma relevancia destacar que las fosas clandestinas múltiples y las zonas de exterminio deberán analizarse de manera contextual, atendiendo al derecho de la participación de las familias y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), quien acompañará y observará la planeación para garantizar el derecho igualitario.
