ContraPunto | Agencias
12 de octubre de 2020, México. – El 12 de octubre 1492 arribó desde el viejo continente una tripulación de tres embarcaciones (la Niña, la Pinta y La Santa María) a una isla del Caribe, un acontecimiento marcó un rumbo decisivo en la historia mundial: el “descubrimiento” de América.
Se cuenta que a este destino se llegó por equivocación, pues el destino original eran las Indias Orientales. Esa tripulación fue dirigida por el genovés Cristóbal Colón, quién fue auspiciado por los Reyes Católicos de España.
Después de 72 días de navegación el marinero Rodrigo de Triana divisó Tierra. Este hecho cambió la concepción que se tenía del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: la unión de dos mundos.
Hoy en día, además de celebrar el descubrimiento de América, en nuestro país se conmemora el encuentro de estos dos mundos, que dieron como resultado el nacimiento de nuestra identidad nacional.
Actualmente, para muchos la conmemoración de este acontecimiento resulta un tema polémico y con mucha razón.
Sin embargo, lo relevante de esta fecha es para festejar la idea del mestizaje que existe en nuestro país, ya que se cuenta con una cultura bastante rica y abundante conformada con lo mejor de ambos mundos.
Por otro lado, el descubrimiento de América es una fecha significativa para conmemorar el vínculo que nos une con los demás habitantes de Latinoamérica.
En efecto, la región del continente que abarca desde los actuales territorios de California hasta la Patagonia se caracteriza por tener un pasado en común. Por tal motivo, los pueblos de esta zona comparten una historia similar que se refleja en nuestro idioma, creencias religiosas, manifestaciones culturales, fenómenos sociales, valores, cuestiones sociales como la unidad familiar, hospitalidad, el sentido del humor, y demás.
El vínculo entre el Viejo y Nuevo Mundo se convirtió en un nexo significativo. Ambos se interconectaron, iniciando así su intercambio cultural, comercial y religioso, uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la humanidad.
En México, el Congreso de la Unión decretó el 24 de septiembre de 1892 que este día fuera declarado fiesta nacional.
A partir de 1917 se le denominó Día de la Raza, a iniciativa del presidente Venustiano Carranza. Más tarde, Emilio Portes Gil oficializó este festejo cívico y el Congreso aprobó el 10 de octubre de 1929 que el 12 de octubre fuera fiesta nacional, denominada Día de la Raza y Aniversario del Descubrimiento de América.
