Salen de su país natal por violencia y pobreza extrema alrededor de 2,000 Hondureños a bordo de furgonetas y camiones hacia Guatemala, desde donde buscarán entrar a México para llegar a Estados Unidos.
ContraPunto
16 de octubre de 2018, Chiapas.- El Gobierno de Peña Nieto pretende reforzar el muro en la frontera sur para frenar la emigración de Latinoamérica a EE.UU.; están a la espera de la llegada de estos miles de migrantes.
Así como reforzar la vigilancia en Chiapas para cerrar el paso a los migrantes de la caravana que salió de Honduras y pretende ingresar al territorio mexicano y llegar hasta Estados Unidos.
En Tapachula Chiapas se desplegaron cientos de elementos federales que impedirán el acceso a personas que no cuenten con la documentación necesaria que acredite el acceso transitorio a tierras mexicanas, se espera la llegada de 2,000 hondureños.
Partieron a pie por la carretera hacia la frontera de Honduras con Guatemala, en un intento de recorrer los 2 mil km de una ruta peligrosa por las operaciones de bandas delictivas, cruces de ríos y desiertos con serpientes
Caminaron por cuatro horas hasta Cofradía para revisar el estado de los caminantes y tomar un descanso. “De aquí en adelante, los que puedan conseguir ‘halón’ (aventón) en vehículos lo pueden hacer y nos vamos reencontrando en el camino”, dijo Bartolo Fuentes, exdiputado opositor, de pie desde un vehículo, de acuerdo con AFP.
Muchos aprovecharon que camiones se estacionaban para subir apiñados hasta que no cabía nadie más, mientras se preparan para seguir el camino, los gobiernos de Guatemala, México como de Estados Unidos han manifestado su desaprobación para pasar por sus territorios.
Guatemala anunció este lunes que no dejará ingresar a su territorio a los miles de hondureños si no cumplen con los requisitos legales. “Guatemala no promueve ni respalda la migración irregular en ninguna de sus formas, por lo tanto rechaza los movimientos organizados con fines ilícitos y que tergiversen la figura de un derecho humano, como es la migración para fines particulares”, indicó el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) en un comunicado citado por EFE.
Explicó que el Código Migratorio establece el derecho a migrar siempre y cuando se respete y se cumpla con la legislación nacional e internacional de la cual Guatemala es parte.
“En palabras del vicepresidente de los estados unidos (Mike) Pence: ‘No arriesguen a sus familias tomando el peligroso viaje hacia el norte para intentar ingresar a los Estados Unidos ilegalmente. Si no pueden venir a los Estados Unidos legalmente, no deben hacerlo'”, de acuerdo con la declaración.
Destacó además que “la situación en Honduras ha mejorado notablemente, y esta tendencia solo continuará si sus ciudadanos permanecen e invierten su extraordinario potencial aquí”.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras hizo eco de estas palabras y dijo que lamentaba la movilización de ciudadanos bajo la falsa promesa de obtener un visado en la frontera mexicana para seguir su ruta hacia Estados Unidos.
Bartolo Fuentes, uno de los organizadores de la marcha, dijo en una entrevista telefónica con Reuters que “no se le está ofreciendo o asegurando nada a las personas, básicamente se adhieren por su pobreza y la violencia de que son víctimas”.
Fuentes dijo a Reuters que en un día de camino se incorporaron otras personas y estimó que el grupo alcanzaría unas mil 800 o mil 900.
La respuesta generalizada de los inmigrantes es que se van del país por la inseguridad y la falta de oportunidades de trabajo para mejorar sus condiciones de vida.
“Somos migrantes, queremos trabajar”, es uno de los tantos mensajes en pancartas que llevan los manifestantes, algunos señalando que proceden de ciudades como La Ceiba, El Progreso, San Pedro Sula y Comayagua, en el Caribe, norte y centro de Honduras, entre otras, cita EFE.
“Vamos con la fe en Dios buscando algo bueno. Aquí no hay ninguna esperanza”, dijo a la AFP Sergio Cáceres, un integrante del grupo de 40 años que se moviliza en silla de ruedas por un accidente sufrido a los 19, mientras esperaba en la orilla de la carretera que alguien lo llevara en un vehículo.

