El Universal
14 de octubre de 2016 06:00, Ciudad de México.- El pasado 10 de octubre, una niña paseaba a su perro en un parque de Nueva York cuando un hombre con máscara de payaso salió de entre los árboles y comenzó a perseguirla. Este es sólo el episodio más reciente de una ola de avistamientos de payasos tenebrosos que en los últimos meses han sembrado temor en Estados Unidos y desencadenado histeria a nivel mundial.
Con Halloween cerca, los avistamientos de payasos y el miedo que generan parecen multiplicarse: escuelas han sido cerradas, se han emitido alertas policiales y hasta la Casa Blanca se pronunció al respecto.
De acuerdo con reportes de testigos, estos payasos ofrecen dulces o dinero a mujeres y niños para atraerlos al interior de vehículos o de zonas boscosas. En otros casos persiguen a la gente, incluso armados con cuchillos o machetes, pero hasta ahora las autoridades no tienen registradas víctimas, heridos o denuncias por hechos violentos relacionados con estos casos.
Estos payasos, algunos de los cuales usan maquillaje tétrico, han sido vistos en pleno día o a mitad de la noche en bosques, estacionamientos, parques, escuelas y campus universitarios. Reportes también afirman que se reúnen en cementerios o aparecen en medio de la oscuridad en carreteras poco transitadas.
El fenómeno comenzó en agosto de este año en EU, donde en 39 estados han ocurrido “avistamientos” de payasos, pero en las últimas semanas se han difundido casos similares en Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y México.
Autoridades en estos países han pedido a la población no alarmarse y advirtieron que se presentarán cargos contra quienes hagan denuncias falsas y se disfracen para hacer bromas. Incluso, en Canadá y Estados Unidos la policía y las escuelas han pedido a los padres que no permitan que sus hijos se disfracen de payasos durante la noche de Halloween.
¿Cómo empezó todo?
El avistamiento de payasos no es un fenómeno nuevo en Estados Unidos. El primer reporte ocurrió en 1981 en Massachusetts, donde varios niños dijeron que dos payasos en una camioneta negra les ofrecieron dulces. La escuela fue alertada y días después comenzó una ola de avistamientos en todo el país; ninguno fue confirmado.
El fenómeno se repitió en varias ciudades del país en 1988, 1991, 1992, 1994, 1997, 2008 y 2014. Muchos reportes no fueron confirmados por la policía; los pocos que sí, fueron desestimados como bromas.
¿Por qué los payasos provocan miedo?
No es un secreto que los payasos, incluso los de circo, provocan temor entre los niños y no son del agrado de muchos adultos. El sicólogo Frank T. McAndrew señaló en un artículo en CNN que al ocultar su identidad y tener un comportamiento impredecible, los payasos pueden generar miedo.
“Hay un estereotipo del payaso desagradable y malo, impulsado por el cine y la TV, desde Pennywise [personaje de la película Eso] hasta el Güasón”, dijo a BBC Mark Griffiths, sicólogo de la Universidad de Nottingham.
Tras la oleada de avistamientos de 1981, Loren Coleman, criptozoólogo que estudia el folclor detrás de criaturas míticas como pie grande, acuñó la “Teoría del payaso fantasma”, que explica cómo unos cuantos avistamientos de payasos tratando de atraer niños puede generar histeria colectiva a pesar de que dichos personajes nunca sean hallados. El fenómeno, señala, es reforzado por bromistas.
Coleman dijo al “New York Post” que en esta ocasión el fenómeno se intensificó gracias a las redes sociales, donde se publican videos, fotos y declaraciones sin contexto. Advirtió que estos avistamientos “en un año especialmente violento y turbulento social y políticamente en EU, con tantas armas disponibles, pueden generar eventos potencialmente peligrosos”.
De la histeria a la violencia
Con el miedo en aumento, universitarios en EU se han organizado para patrullar los campus y ‘cazar’ payasos. Incluso, cientos de personas han preguntado a la policía en Utah si pueden “disparar contra alguien disfrazado de payaso”.
Ante esta situación, grupos de payasos han rechazado asistir a festivales y desfiles infantiles y varios dicen haber sido acosados.
En respuesta, surgió en redes la campaña #ClownLivesMatter (Las vidas de los payasos importan). En Tucson, Arizona, se convocó a una marcha “pro-payasos” programada para este sábado. “No somos asesinos locos. Queremos que la gente se sienta segura. Vengan, conozcan a un payaso y reciban un abrazo”, anuncian los promotores del evento.
Randy Christensen, presidente de la Asociación Mundial de Payasos, asegura que ningún verdadero payaso buscaría causar miedo. El tema también será abordado en el Encuentro Latinoamericano de Payasos, que tendrá lugar la próxima semana en la Ciudad de México.
¿Un truco publicitario?
Ante los señalamientos de que la ola de payasos tétricos coincide con el remake de la película “Eso”, estrenada por primera vez en 1990, la productora New Line Cinema ha negado cualquier participación. Incluso, Stephen King, autor de la novela “Eso” (publicada en 1986) ha buscado desmarcarse y publicó en Twitter: “Hey, es el momento de enfriar la histeria de los payasos: la mayoría son buenos, alegran a los niños y hacen reír a las personas”.