La fatiga crónica afecta frecuentemente a mujeres de entre 30 a 50 años, se manifiesta con persistente cansancio, pereza, molestia muscular, insomnio, repercute considerablemente en la vida social y laboral, reduce la calidad de vida.
ContraPunto/Blanca González
8 de agosto de 2018, Piedras Negras.- La fatiga crónica, que se manifiesta esencialmente con persistente cansancio y pereza, molestia muscular e insomnio, significa la disminución hasta de un 50 por ciento en la capacidad para realizar actividades diarias y debe ser atendida con oportunidad para impedir repercusiones más severas como ansiedad, depresión y falta de memoria.
El especialista en medicina familiar de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 79 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Simón Bernabé Torres, mencionó que otras particularidades es el agotamiento prolongado, que no se alivia con descanso; eventualmente fiebre y dolor de garganta, cuello y axilas.
Las consecuencias de este mal pueden causar serios perjuicios y, aunque la sintomatología es variable en dependencia del grado de severidad y exposición de indicios, todas las personas son proclives a padecerlo pero se manifiesta con más frecuencia en las mujeres de 30 a 50 años.
La fatiga crónica, advierte el especialista, tiene repercusiones muy considerables en el ámbito personal, familiar y sobre todo el laboral porque es incapacitante, lo que reduce considerablemente la calidad de vida.
En lo que refiere al tratamiento va en función de cada persona y está enfocado a aliviar signos y síntomas; sustancialmente en el Instituto se realiza de manera integral con psicólogos, psiquiatras, médicos, con antidepresivos, analgésicos y ansiolíticos, además de que se promueve la actividad física moderada para disminuir apatía.
Entre las sugerencias básicas se encuentra realizar actividad que no conlleven demasiado esfuerzo, participar en tareas recreativas, culturales y sociales, propiciar ambientes confortables para mejorar las condiciones de sueño.
Finalmente, dijo que es importante destacar que el médico puede determinar un diagnóstico de síndrome de fatiga crónica sólo después de descartar otros síntomas como infecciones, tumores, enfermedades neurológicas, endocrinas y psiquiátricas; por ello es necesario acudir con su médico familiar.
