ContraPunto | Agencias
16 de octubre de 2019, México. – Aficionados fueron obligados a abandonar el Estadio Azteca durante el partido de México vs Panamá, por proferir el grito considerado homofóbico, esto como parte de las nuevas medidas para erradicar ese grito.
Desde que se implementó la nueva estrategia contra este grito ofensivo, que emiten los espectadores mexicanos cada vez que un arquero rival realiza un despeje de meta, por primera vez se tomó la determinación de expulsar espectadores, informó la Federación Mexicana de Futbol.
A finales del mes pasado, los dirigentes del futbol en México anunciaron los nuevos pasos para disuadir a los aficionados de gritar a coro esa palabra en los partidos del torneo local y en los de la Selección Mexicana. Se advirtió que quienes fueran sorprendidos en estos actos tendrían que marcharse.
Además, en las últimas semanas se lanzó una campaña en prensa escrita, radio y televisión, en la que conocidos comentaristas de futbol y jugadores de la Selección les recuerdan a los aficionados las posibles consecuencias de persistir con la manifestación considerada homofóbica.
Durante el partido fue prácticamente imperceptible el grito. Algunos aficionados optaron por corear la palabra “México” en los despejes del arquero de Panamá, Luis Mejía.
“Durante el juego, no hubo necesidad de aplicar ninguna de las medidas de suspensión momentánea del partido, por no existir gritos contundentes a juicio del árbitro central”, informó la Federación Mexicana en un comunicado. “Sin embargo, por la actuación inadecuada de unos pocos aficionados realizando gritos discriminatorios en contra del portero de la selección de Panamá, éstos fueron retirados del estadio”, añadió.
No se dio a conocer la cantidad exacta de aficionados que fueron retirados, ni en qué momento del encuentro ocurrió la expulsión.
El nuevo protocolo del organismo rector del futbol mundial se contemplan sanciones que van desde las económicas hasta jugar a puerta cerrada, perder puntos sobre la mesa o ser expulsado de una competencia. México, por ser reincidente, ya estaría en riesgo de las sanciones más graves.
