Contra Punto
15 de diciembre de 2023, Piedras Negras.- En un recorrido por las orillas del río Bravo, se captaron imágenes impactantes de grupos de migrantes desesperados que buscaban cruzar a la vecina ciudad. Las autoridades estadounidenses, ante la escena, ayudaban a estos individuos a subir por serpentinas de fierro para luego transportarlos en camiones y garantizar su seguridad.
Hombres, mujeres y menores, impulsados por la desesperación de no tener citas programadas o haber esperado demasiado, cruzan el río en busca del sueño americano, como relatan algunos migrantes entrevistados. En fechas recientes, se observa un aumento constante de migrantes, ahora provenientes de todo el mundo, no solo de América Central.
La situación se agravó cuando la empresa Ferromex dejó varado un tren de 105 vagones en la antigua Estación Bocatoche, con más de mil migrantes de diversas nacionalidades, principalmente venezolanos. El ferrocarril, detenido desde el lunes, abandonó los vagones en el monte, dejando a los migrantes, incluyendo niños, a la intemperie, enfrentando temperaturas extremas y careciendo de alimentos y agua.
Los migrantes, que decidieron abandonar el tren, se dirigieron a Castaños en busca de ayuda, enfrentando condiciones gélidas y temperaturas de menos 2 grados durante la noche. Uno de ellos expresó que su destino no es quedarse en México, sino llegar a Piedras Negras y cruzar a Estados Unidos.
El aumento de la presencia de migrantes en Del Rio, Texas, ha llevado al Departamento de Policía a incrementar la vigilancia en áreas residenciales, instando a la población a reportar actividades sospechosas.
Colaboran estrechamente con la Patrulla Fronteriza, la oficina del Sheriff del Condado de Val Verde y el Departamento de Seguridad Pública texano para garantizar la seguridad de los residentes.
Los migrantes liberados por el Gobierno federal son llevados al centro comunitario Chihuahua, pero muchos carecen de fondos para comprar boletos de autobús y rechazan el transporte gratuito ofrecido por el gobernador Greg Abott.
Al no poder ser obligados a permanecer en el refugio, algunos deambulan por las calles, generando preocupación por la seguridad entre los ciudadanos.
