ContraPunto | Agencias
15 de enero de 2020, CDMX. – El empresario español Tatxo Benet añadió recientemente una nueva obra a su colección de arte ‘polémico’, gracias a la adquisición de ‘La Revolución ‘, de Fabián Chairez, un cuadro que muestra a Emiliano Zapata desnudo y con tacones y que despertó numerosas críticas en México.
En declaraciones a Efe, Benet explica que la obra le interesa por la ‘censura’ que se cierne sobre ella y por las muestras de desaprobación que generó desde que salió a la luz a finales de noviembre con la muestra ‘Emiliano: Zapata después de Zapata ‘, en el museo del Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México.
La pintura representa a Emiliano Zapata, considerado como uno de los líderes más importantes de la Revolución mexicana, cabalgando desnudo, con zapatos de tacón y un sombrero rosa, a lomos de un caballo blanco.
El empresario y periodista Tatxo Benet, directivo del grupo Mediapro, se mostró muy satisfecho con la adquisición de la obra ‘La Revolución’ al considerarla ‘fundamental’ para su colección de arte, formada por unas 70 piezas “que han sido censuradas por cualquier motivo o grupo de presión”.
“El cuadro rompe el mito de la masculinidad mexicana y ha provocado repulsa entre los campesinos, que tienen a Zapata como ídolo”, detalló Benet. En este sentido, el empresario subraya que la censura artística no entiende de ideologías y que “los grupos de presión son muy diversos, no solo conservadores”.
“La censura progresista no se llama ‘censura’, sino ‘aquello políticamente correcto’”, añadió Benet, que ve la compra de obras polémicas como una oportunidad para “darles la visibilidad que merecen”.
“En muchas ocasiones, las piezas censuradas se convierten en obras malditas; su autor las abandona en el estudio y no se vuelven a exponer nunca más”, lamenta el coleccionista.
Benet celebró la compra del cuadro ‘La Revolución ‘ y, aunque no reveló el precio que pagó por él, aseguró que había mucha competencia para adquirirlo. Según detalló, su oferta no era “la más interesante”, pero el autor de la pintura la aceptó, “rebajando sus pretensiones económicas”, para poder formar parte de la colección de arte de Benet, integrada por nombres como Joan Tàpies, Ai Weiwei, David Cerny, Marta Minujín o Robert Mapplethorpe.
