ContraPunto | Redacción
17 de abril de 2021.- En la colonia Nueva Jerusalén, de Saltillo, en un lugar llamado “las cuevas” es costumbre ver a dos grupos que acuden con unos jóvenes adictos, por una parte, cristianos que van y evangelizan y les dan de comer y por otro, a elementos de la Policía Especializada de Coahuila que llegan al lugar, los golpean e incluso se menciona que perdieron a uno de los muchachos.
Es la pastora Miriam Mireles Torres la que denuncia los hechos a través de un video en Facebook, en donde una testigo habla al respecto.
“Llegan aventando la puerta, se meten y a las personas que han agarrado, las empiezan a golpear, el miércoles de la semana pasada hicieron dos detonaciones por parte de los oficiales, se llevaron a una persona detenida”.
El video se grabó este viernes por la noche, a través de él, la pastora pide que los Policías se comporten con justicia y dejen a los jóvenes, pues lo que ellos necesitan es ayuda y los cristianos están dispuestos a ayudarlos.
La testigo en el video narró que el pasado miércoles se llevaron a dos personas detenidas, pero una de ellas alcanzó a brincar de la patrulla, pero recordó que el otro estaba convulsionando porque le pegaron en la cabeza.
“Lo bajaron de la patrulla, pero cuando el muchacho se quiere levantar, lo vuelven a subir y otra vez también lo golpean, el joven mencionaba que no podía respirar, hasta que dejó de moverse”.
Es ahí cuando uno de los oficiales presuntamente dice: “este güey ya la quebró, ¿cómo ves si lo aventamos a las vías del tren?”
A partir de ese momento no encuentran a este joven y la preocupación de familiares y amigos de él es que pudiese estar muerto.
“No vamos a dejar de venir, no tenemos miedo, si llegan y aquí estamos con ellos, sabemos que el señor Jesucristo guarda nuestra vida, pero en la vía legal sí necesitamos apoyo para que levanten los testimonios de los vecinos”, comentó la pastora.
Mireles Torres destacó que no se desea perjudicar el trabajo de nadie, simplemente que se deje a los muchachos rehabilitarse en paz.
“Queremos terminar con esta violencia que se está viviendo y que sea Dios el que haga justicia, pero hay un momento en el cual debemos hacer uso de las leyes terrenales y sabemos que esto que están haciendo es un abuso de autoridad”.
