ContraPunto | Eduardo Santos
7 de octubre de 2020.- Tergiversan las escrituras y crean tal influencia que no son denunciados e incluso se ve como una bendición que alguno de ellos abuse sexualmente de un niño o de una mujer, sin embargo, no denunciar a un pastor, sacerdote o ministro religioso te hace parte del problema y cómplice, así lo destacó Eliezer Lara Montoya.
El predicador cristiano explicó que estos tuercen la escritura y se escudan en versículos que hablan de no meterse contra el “ungido”, por eso hay quienes piensan que es mejor dejarle las cosas a Dios, aunque también existan leyes en el mundo que se deben respetar.
“Esto es más común de lo que se imaginan y lamentablemente no hay denuncias, por miedo o manipulación, porque se les hace creer que si denuncian Dios te va a castigar, porque no puedes tocar al ungido del Señor, lamentablemente muchos se escudan detrás de este versículo para cometer atrocidades en los púlpitos”.
El ministro cristiano mencionó que se habla mucho de curas violadores, pero está seguro de que hay un igual o quizá mayor número de pastores.
“No hay denuncia debido al lavado de cerebro que se les hace, hay quienes piensan que es una bendición estar siendo tocados por un ungido de Dios, que puede ser pastor o pastora, porque también se dan casos de mujeres y es algo de lo que casi nadie habla”.
Mencionó que hay lobos con piel de oveja y “no son cristianos todos los que están, ni están todos los que son”, pues no todo el que lleva corbata y Biblia es en verdad un siervo de Dios.
“Lamentablemente hoy en día cualquiera puede tomar una Biblia y aprenderse unos versículos y ponerse al frente de una iglesia, muchos de estos violadores y acosadores están protegidos por sus iglesias, asambleas y movimientos”.
Eliezer Lara Montoya recordó que existen muchos casos que van y se quejan con él, pero recomienda en todo caso la denuncia.
“Lo único que hacen es cambiarlo de iglesia, cuando lo correcto es denunciar ante las autoridades correspondientes”.
Hay muchos movimientos que han encubierto a líderes, pastores, apóstoles, evangelistas y profetas aplicando el protocolo de cambiarlo de iglesia.
“Es por eso que se han sabido muy pocos casos, detrás de una denuncia, muy probablemente existan otros diez casos más”.
