ContraPunto | Eduardo Santos
23 de mayo de 2020.- Que son personas sin cerebro, irresponsables, que arriesgan su vida, que es parte del estrés que se vive hoy en día, que el alcohol tranquiliza, que la culpa es del Gobierno, son algunos de los comentarios que se ven en redes sobre el tema de las largas filas para la compra de cerveza en Saltillo y la polémica continúa.
Ante la pregunta ¿qué opina usted sobre las largas filas en la compra de cerveza? Hubo respuestas que señalaron el hecho como una irresponsabilidad, mientras que otros lo justificaron.
Estos fueron algunos de los comentarios emitidos en Facebook:
“Si con esa prestancia, fe, deseo y buena intención acudieran a las urnas a hacer valer sus derechos, ningún gobierno podría ser malo”: Adalberto E. Delgado.
“No podemos juzgar a las personas porque pecan diferente a nosotros; si para ellos está bien hacer eso y quejarse por otras cosas, adelante. Sus razones tendrán”.
“Yo opino que nunca debieron de haber prohibido la comercialización de la cerveza, pues a consecuencia se hizo un desorden, reventas a altos costos, filas largas con aglomeración de personas”: Perla Torres.
“Es su dinero, pero luego no se quejen de que las cuotas escolares, la canasta básica cara, los servicios caros, la gasolina cara”: José María Martínez.
“Nadie los critica por su vicio, sino por su irresponsabilidad de salir a la calle y hacer filas en una pandemia donde la gente debería estar en las calles solo para actividades y necesidades esenciales”: Jesús Castro Gallegos.
“Yo insisto que fue un error el prohibir la distribución al considerarlo no esencial, pues al final el objetivo de que se quedaran en casa fue inútil y así paso con las pizzerías el día del niño y con las pastelerías el día de las madres. Esas largas filas en la compra de cerveza son por la falta de cultura y orden de la gente”: Antonio Chaires Valdés.
“Las autoridades deben eliminar la restricción a la producción de cerveza y la ley seca. Solo propician el desorden”: Indira Kai.
“Aquí el problema fue el desabasto, si no hubiera pasado eso estaría muy bien todo y en control y sobre el dinero, cada quien hace lo que quiere con este, a nadie le afecta más que al propio consumidor”: Amelia Oranday.
