ContraPunto
15 de abril de 2019, Washington.- Después de dos años de criticar duramente a las jurisdicciones “santuario” -más de 200 territorios de EE.UU. que se niegan a colaborar con el Gobierno para deportar a los indocumentados-, Trump ha sorprendido con una idea que reforzaría la presencia de inmigrantes en esas zonas, y podría hacer que estén más protegidos.
La Casa Blanca aseguró que está estudiando cómo implementar la idea del presidente estadounidense, Donald Trump, de concentrar a los indocumentados en las llamadas “ciudades santuario”, pese a las dudas sobre la legalidad de la medida y las críticas de que se trata de una maniobra electoral.
La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, aseguró hoy que la propuesta busca liberar a las localidades fronterizas de la “carga” que supone el influjo de indocumentados que llegan a diario a la frontera con México.
“Los demócratas han dicho una y otra vez que apoyan las fronteras abiertas, las ‘ciudades santuario’. Así que, distribuyamos un poco la carga y pongámosla en esas otras zonas si eso es lo que quieren”, dijo Sanders en una entrevista con la cadena ABC News.
La Casa Blanca ya estudió la idea hace meses, cuando la plantearon sus funcionarios, “y se determinó en ese momento que, logísticamente, había muchos retos y probablemente no tenía sentido seguir adelante, y la idea no avanzó más”, reconoció la portavoz.
El repentino respaldo de Trump a la propuesta pareció pillar por sorpresa a la Casa Blanca, que había dado esa opción por descartada poco antes, y ha forzado ahora al Gobierno a considerarla en serio.
Con la campaña para la reelección de Trump cobrando fuerza, esa idea parece ser un mecanismo para ilustrar la diferencia entre el mandatario y los demócratas que lideran la mayoría de las jurisdicciones santuario, entre las que hay ciudades tan importantes como Nueva York, Chicago o el estado entero de California.
La medida sería costosa para las arcas públicas y, según expertos, podría tener un efecto contraproducente para Trump, al proteger más a los indocumentados contra la deportación que en otras ciudades que sí cooperan con las agencias migratorias.
Según informes de prensa, los abogados del Departamento de Seguridad Nacional han cuestionado la legalidad de la idea de trasladar selectivamente a los indocumentados a las “ciudades santuario”, igual que hizo hoy el jefe del comité de seguridad nacional en la Cámara Baja, el demócrata Bennie Thompson.
Varios alcaldes demócratas de “ciudades santuario”, entre ellos los de Nueva York, Chicago, Filadelfia y San Francisco, criticaron también la maniobra de Trump, pero subrayaron que sus ciudades estarían abiertas si el mandatario lleva a cabo ese plan.
“La ciudad estaría preparada para dar la bienvenida a estos inmigrantes, igual que hemos abrazado a nuestras comunidades inmigrantes durante décadas”, aseguró el alcalde de Filadelfia, Jim Kenney, al diario digital The Daily Beast.
No está claro si la Casa Blanca optará finalmente por ese plan o si, una vez que pare el ruido mediático, decidirá seguir en la línea que ha explorado en los últimos meses, más centrada en disuadir a los indocumentados de solicitar asilo en EE.UU.
El influyente senador republicano Lindsey Graham adelantó hoy que está preparando una nueva propuesta de ley en ese sentido.
