El Universal
26 de septiembre de 2016, Ciudad de México
El dictamen que deberá votar este lunes la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI contra el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, en el que se propone suspender los derechos político-electorales del mandatario estatal, reveló fricciones internas en el partido.
El viernes pasado El Universal adelantó que la comisión someterá este lunes a votación el dictamen tras conocer que la PGR investiga al gobernador Duarte por presunto peculado, enriquecimiento ilícito e incumplimiento del deber legal.
Este domingo se hizo pública información en la que se señala que el presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, recibió una liquidación de 1.2 millones de pesos por parte de la Comisión Federal de Electricidad, pese a que él no fue despedido sino que renunció para buscar la presidencia nacional del tricolor.
Ochoa Reza rechazó que haya habido alguna irregularidad en la liquidación y calificó la información como una filtración. Dijo que en política no hay casualidades y asoció el hecho con la sesión que celebrará este lunes la Comisión Nacional de Justicia Partidaria para revisar “la actuación de diversos militantes señalados por actos de corrupción”.
“¿Por qué ahora y de parte de quién?”, se preguntó.
“Ante estos ataques y los que vienen les digo con todo respeto y claridad, no nos vamos a detener”, afirmó el dirigente priísta.
Dijo que seguirá combatiendo la corrupción y la impunidad de todos los partidos políticos.
Al ambiente de encono se sumó el ex candidato del PRI a la gubernatura de Veracruz, Héctor Yunes, quien exigió expulsar a Duarte del partido y denunció que militantes fueron presionados a firmar cartas de apoyo al aún gobernador.
Joaquín Hendricks, secretario técnico del Consejo Político Nacional del PRI, dijo que no aceptarán presión de los legisladores federales que están contra la expulsión de Duarte.
