Contra Punto | Patricio Ramírez
3 de enero de 2026, Venezuela.- En la madrugada de este sábado 3 de enero de 2026, fuerzas militares de Estados Unidos lanzaron un ataque contra varias instalaciones en Caracas y otras regiones de Venezuela que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. El presidente estadounidense Donald Trump anunció que ambos fueron capturados y trasladados fuera del territorio venezolano para enfrentar procesos legales.
La ofensiva incluyó explosiones y ataques aéreos en puntos estratégicos como bases militares de la capital venezolana y zonas cercanas, generando detonaciones que se escucharon en distintos sectores de la ciudad. Las autoridades estadounidenses describieron la operación como un “ataque a gran escala” que combinó fuerzas especiales y apoyo militar.
Trump explicó que Maduro enfrentará cargos criminales en Estados Unidos, incluidos delitos relacionados con narcotráfico, y que la acción fue parte de un esfuerzo para ejecutar órdenes de arresto previamente emitidas.
La respuesta internacional ha sido inmediata y dividida. Gobiernos como el de México y Chile condenaron la acción militar de Estados Unidos, calificándola de violación a la soberanía y llamando a una solución pacífica del conflicto. Por otro lado, líderes de la oposición venezolana han celebrado la detención como una oportunidad para un posible cambio político en el país.
La operación marca un punto de inflexión histórico en la crisis venezolana, con repercusiones políticas y diplomáticas en toda la región. La situación sigue en desarrollo mientras se esperan más detalles sobre el paradero de Maduro y el futuro político de Venezuela.
