ContraPunto | Agencias
19 de octubre de 2020, Ciudad de México.- El cáncer de mama es una patología que si se diagnostica a tiempo tiene un porcentaje de curación que puede llegar al 98 por ciento. La detección se realiza por medio de una mamografía, que es una radiografía de las mamas. Con este estudio es posible encontrar la lesión cuando es muy pequeña y todavía no se palpa. Esto permite que haya más posibilidades de curación. Se trata de un estudio no invasivo, que no provoca dolor y utiliza bajas dosis de radiación.
Se recomienda que todas las mujeres entre los 40 y 70 años, se realicen una mamografía anual. Aquellas con antecedentes familiares de cáncer de mama u otros tipos de cánceres, deben consultar al médico para ver cómo realizar los controles y a qué edad iniciarlos.
Se vienen desarrollando actividades preventivas hace tiempo pero este año en contexto de la pandemia por COVID-19, estas acciones han pasado a las recomendaciones del Instituto Nacional de Cáncer del Ministerio de Salud de la Nación, donde las dividen según tres prioridades: alta, para aquellas pacientes con diagnóstico de cáncer de mama o que tienen un estudio de imagen mamaria con sospecha de cáncer. A estas pacientes se las asiste de la misma manera que antes de la pandemia. La mediana prioridad es aquella paciente que tiene un estudio con imagen que debe controlarse cada seis meses; y la baja prioridad en el caso del control de prótesis, todo aquello que pueda postergarse y esperar. Pero, señala, desde el programa continúan trabajando con la alta prioridad.
Cuáles son los síntomas a tener en cuenta
Cuando el nódulo es pequeño puede que no produzca ningún síntoma y sólo se encuentre con la mamografía. En cambio, los nódulos más grandes pueden causar: bultos (nódulos palpables), hundimiento en la mama, cambios (retracción) o sangrado en el pezón, y/o enrojecimiento (piel de naranja).
Un estilo de vida saludable disminuye las posibilidades de riesgo de cáncer de mama: hacer ejercicio físico, no fumar, reducir el consumo de grasas, incorporar vegetales a la dieta, moderar el consumo de alcohol, mantener el peso dentro de los límites normales.
Cabe aclarar que, el autoexamen mamario no reemplaza la mamografía porque ésta detecta las lesiones de forma precoz y con el autoexamen se puede encontrar una lesión mayor a un centímetro, entonces no es un diagnóstico precoz.
El apoyo emocional es uno de los elementos clave para la atención hacia las mujeres
El 19 de octubre de cada año se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Esta fecha pretende sensibilizar a la población con un mensaje clave: la importancia de la detección precoz, a fin de mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama, lo cual sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad.
Actualmente el cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. La mayoría de las muertes por cáncer de mama se producen en los países de ingresos bajos y medianos, donde gran parte de los casos se diagnostican en un estadio avanzado, sobre todo, por la escasa concienciación y las barreras que dificultan el acceso a los servicios de salud.
El Cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo, en 2015 ocasionó 8.8 millones de defunciones. En particular el cáncer de mama ocupa el primer lugar en incidencia de las neoplasias malignas en las mujeres de todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) define al cáncer como un proceso de crecimiento y diseminación incontrolable de células. Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo. Un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana[1]
En México, el cáncer de mama (CaMa) es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres de 25 años y más. Es una enfermedad en la que células proliferan de manera anormal e incontrolada en el tejido mamario. Se puede presentar tanto en las mujeres como en los hombres, aunque el cáncer de mama masculino es muy poco frecuente.
En 2017, la tasa de mortalidad por CaMa era de 19.04 defunciones por cada cien mil mujeres de 25 años y más; mientras que este indicador se ubicó en 15.6 en 2005 y fue de 16.9 en 2010. La importancia de este padecimiento es tal, que entre las mujeres de 20 años y más, 16.3% de las defunciones por tumores malignos se deben al CaMa, por lo que se encuentra en primer lugar de las muertes por dichas causas.
Conforme aumenta la edad, la proporción de mujeres que fallecen por este cáncer es mayor, en 2016: de 14.8 muertes por cada 100 mil mujeres de 40 a 49 años, pasa a 29.5 para las de 50 a 59 años de edad, sube a 40.8 para aquellas de 60 a 69 años y llega a 54.8 para las de 70 años y más.
