ContraPunto/Mario Meza Cedillo
12 de octubre de 2016, Piedras Negras.- La autopsia practicada a la persona que fue encontrada sin vida en el Río Bravo, reveló que murió debido a una asfixia por sumersión. El occiso respondía al nombre de José Eduardo Rojas Torres de 27 años, quien estaba desaparecido desde el pasado 6 de octubre.
Everardo Lazo Chapa delegado de la Procuraduría General de Justicia del Estado, manifestó que se determinó que el cuerpo del joven localizado muerto la mañana del martes en el ejido Centinela no presentaba huellas de violencia.
El cuerpo del joven estaba a la orilla del río atorado entre unas piedras, fue revisado y a simple vista no presentaba huellas de violencia.
El cuerpo fue trasladado a la SEMEFO en donde se le practicó la autopsia de ley, el resultado reveló que murió ahogado. Fueron los tatuajes que tenia en diversas partes del cuerpo, los que permitieron su identificación.
Su padre apenas lo iba a reportar cuando se recibió información en la agencia de personas no localizadas sobre la localización de una persona sin vida.
Mediante fotografías se logró identificar a esta persona, ya que coincidía con los tatuajes que tenía en diferentes partes del cuerpo.
Una vez corroborado que no presentaba huellas de violencia, la carpeta de investigación se da por concluida, a menos que los familiares soliciten más pruebas.
