El Universal
21 de septiembre 2016, CIUDAD DE MÉXICO.- Al final, Ricardo Ferretti se fue como llegó al estadio Chivas, sin saber quién era Alan Pulido, pues el flamante delantero no apareció en la derrota del Guadalajara por 0-1 ante los Tigres.
El “Tuca” se salió con la suya, pues impuso el ritmo del juego, manejó los tiempos y maniató al Guadalajara, que desde el Clásico ante el América ha perdido todo su glamour y contundencia.
Victoria justa para los felinos, que no hicieron mucho, pero sí lo suficiente para evidenciar que los dirigidos por Matías Almeyda van a la baja. Han perdido la dinámica en la media cancha, han dejado de generar llegadas de gol y sobretodo han perdido solidez en la defensa.
Y Tigres, como siempre, a la expectativa de lo que haga el rival, para al llegar el momento adecuado sacar las garras y rasguñar o devorar de un bocado, como lo hicieron ahora.
Fue Ismael Sosa a los 58 minutos de juego el que pisó el área contraria con autoridad, arrastró al “Aris” Hernández y ante la complacencia de la central y la contención del chiverío, sacó potente disparo cruzado que dejó sin oportunidad a Rodolfo Cota, portero del Rebaño.
Después de eso, el juego no dio para más. Como siempre pasa ante los equipos de Ferretti, cuando se está en desventaja es complicadísimo darles la vuelta. Chivas lo intentó. Chivas acosó al rival, en ocasiones lo encerró en su área, pero no fue contundente ni incisivo.
Lo único destacable fue la llegada del “Chapo” Sánchez, quien por su banda derecha provocó la atajada del partido de Nahuel Guzmán.
Más allá de eso, el Guadalajara desapareció, decepcionó.
Y ¿Alan Pulido? El delantero que salió por la puerta de atrás de los Tigres, simplemente se metió por la misma. En la semana, Ferretti no quiso entrar en polémica acerca de que si lo saludaría o no.
