ContraPunto | Agencias
30 de noviembre de 2019, México. – Durante el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la comunidad científica ha navegado en un mar insospechado, “lleno de ataques”, polémicas en el Conacyt, reducción de presupuesto y falta de diálogo con las instituciones.
“Los ataques del presidente radican en que desconoce cómo es el proceso de generación de conocimiento”, dice la doctora Brenda Valderrama, presidenta de la Academia de Ciencias de Morelos.
Investigadores han criticado que, una vez más, no se alcanzó el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) para el presupuesto de ciencia, a pesar de que fue una promesa de campaña de López Obrador. También de que las medidas de austeridad han representado un fuerte golpe para los Centros Públicos de Investigación (CPIs).
“Es muy diferente el impacto de austeridad en una oficina que en un laboratorio. Los CPIs atraviesan una situación complicada, seguramente podrán reconfigurarse, pero esto puede representar un freno a la investigación”, afirma Valderrama.
La investigadora destaca que la propuesta de reforma a la Ley de Ciencia representó “un duro golpe para la comunidad”, debido a que “los fundamentos de esta iniciativa nos hacían retroceder a los años 70, en términos de volver a un enfoque totalmente vertical de cómo se maneja la política científica”.
